La narrativa está sobre la mesa: Saltillo como el "Silicon Valley del norte de México". Es una aspiración legítima, pero construirla requiere más que anuncios y parques industriales. Hay tres condiciones que la ciudad todavía no cumple del todo.
1. Retención de talento. Saltillo forma buenos ingenieros, pero los pierde ante Monterrey y Ciudad de México. Sin oferta de trabajo técnico de alto valor —no solo operativo— el talento seguirá migrando.
2. Capital de riesgo local. No existe una red de inversión ángel ni de capital semilla con presencia activa en Saltillo. Los emprendedores locales tienen que ir a Monterrey o CDMX para levantar su primera ronda.
3. Conectividad digital de clase mundial. El acceso a fibra de alta velocidad en zonas industriales y residenciales sigue siendo irregular. Es el piso mínimo de cualquier ecosistema tech.